Maureen Evans, de N.Y., conduce un estudio bíblico virtual desde su casa. En interés de la salud y la seguridad, los testigos de Jehová han suspendido su distintivo ministerio de casa en casa desde el comienzo de la pandemia, pero a nivel internacional la organización informó picos históricos en la cantidad de personas que participan como voluntarios en la predicación, ahora realizada a través de llamadas

Los testigos de Jehová contactan a los residentes locales con un ministerio modificado

Maureen Evans de Nueva York pasó 40 años tocando puertas para compartir su fe. Pero eso cambió repentinamente en la primavera de 2020 cuando los testigos de Jehová suspendieron su ministerio público en persona, así como sus reuniones y sus asambleas grandes en persona. 


Dos años después, Evans se encuentra más ocupada que nunca. Antes ​​dividía su tiempo entre administrar su propio negocio de limpieza e ir a predicar de casa en casa o al colocarse junto a un exhibidor de publicaciones en el lago Onondaga. Ahora se queda en casa, escribiendo cartas y haciendo llamadas telefónicas para ofrecer consuelo y esperanza de la Biblia. “Me acabo de jubilar en agosto y siento que estoy mucho más ocupada que cuando estaba trabajando”, dijo Evans.

Con este cambio histórico, el número de testigos de Jehová aumentó un 3% tan solo en el 2021 en los Estados Unidos, igualando el aumento más significativo para la organización durante la pasada década, y el segundo aumento en porcentaje más grande desde 1990.

“El mantenernos activos en nuestro ministerio, pero de manera segura, ha tenido un poderoso efecto conservante en nuestros miembros y las comunidades”, explicó Robert Hendricks, portavoz de los testigos de Jehová en Estados Unidos. “La sabia decisión de no reanudar actividades en persona prematuramente nos ha unificado y ha preservado vidas mientras consolamos a muchas personas que se encuentran en gran necesidad. Los resultados hablan por sí mismos”.

Evans dijo que no solo ha podido contactar a más personas, sino que también descubrió que aquellos con los que habla son más receptivos al mensaje de la Biblia. “La gente está sufriendo mucho en este momento por las condiciones actuales”, dijo Evans. “Invertimos nuestro valioso tiempo en comunicarnos con ellos para compartir algo que puede ayudarlos a sobrellevar la situación. Ha sido muy productivo”.  ________________________________________________________________________________________________________

“El mantenernos activos en nuestro ministerio, pero de manera segura, ha tenido un poderoso efecto conservante en nuestros miembros y las comunidades.”

– Robert Hendriks

PORTAVOZ DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ EN LOS ESTADOS UNIDOS

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Evans pasa cinco días a la semana esforzándose por contactar a las personas de su comunidad, compartiendo las Escrituras con quienes le han respondido y conduciendo estudios bíblicos gratuitos virtuales o por teléfono. “Realmente ayuda a las personas tener algo positivo en que pensar o saber que alguien se preocupa por ellos”, dijo Evans.

El año pasado, la organización informó máximos sin precedentes a nivel internacional en el número de personas que participan como voluntarios en la predicación, así como en la asistencia a las reuniones por Zoom.  También se bautizaron más de 171.000 nuevos creyentes. En los pasados dos años se han bautizado más de 400.000 personas por todo el mundo.

Algunos cuyo ministerio o asistencia a los servicios religiosos había disminuido debido a su edad y problemas de salud dijeron que sienten sus energías renovadas gracias a la comodidad de las reuniones virtuales y el ministerio desde su hogar. 

Como muchos octogenarios, Sarah Fuoco, de 88 años, sufre de pérdida de memoria y energía disminuida. Aun así, a ella y a su esposo de 81 años, Joseph, se les conoce ahora como “el dúo dinámico”.

Los Fuoco usan Zoom dos veces a la semana para su adoración con la congregación de Hollis, Nuevo Hampshire, y se reúnen con regularidad en línea en grupos para el ministerio, y para consolar a vecinos y familiares mediante llamadas telefónicas, cartas, mensajes de texto y correo electrónico.  

“Lo que pudo haber sido una gran desventaja, lo hemos convertido en una ventaja”, dijo Joseph Fuoco. “El poder trabajar desde nuestra propia casa resulta sumamente ventajoso.  Me hace feliz”. 

Al compartir a distancia la esperanza de la Biblia, los casi 70.000 testigos de Jehová en Nueva York pueden contactar a más personas que antes. “Al compartir nuestro mensaje principalmente por teléfono y carta, a menudo llegamos a aquellos que no estarían en casa si fuéramos de casa en casa”, dijo Justin Maddren de Avoca, Nueva York.


El sitio web oficial de los testigos de Jehová, traducido a más de 1.000 idiomas, también ha impulsado el alcance de la organización.

En diciembre de 2019, y tras iniciar a su propio ritmo un curso de la Biblia gratuito en jw.org, Lisa Owen solicitó un estudio de la Biblia interactivo gratuito a través de Zoom. Ella fue uno de los casi 20.000 que se bautizaron como testigos de Jehová el año pasado en Estados Unidos, en un ámbito privado, como piscinas en los patios traseros de hogares, tinas y hasta en ríos.

JW.ORG me proporcionó un sitio en donde aprender, a donde llegar, y a empezar a vivir de la manera que Dios quiere. Me enseñó tanto…” dijo Owen.

Visite jw.org si desea iniciar un curso de la Biblia en línea, recibir una visita, o asistir a una reunión local virtual.

Los testigos de Jehová provienen de cientos de antecedentes étnicos y lingüísticos, pero nos unen objetivos en común. Sobre todas las cosas, deseamos honrar a Jehová, el Dios de la Biblia. Nos esforzamos al máximo por imitar a Jesucristo y estamos orgullosos de ser llamados cristianos. Cada uno de nosotros dedica tiempo regularmente a ayudar a las personas a aprender sobre la Biblia y sobre el Reino de Dios. En vista de que testificamos, o sea, hablamos de Jehová Dios y su Reino, se nos conoce como Testigos de Jehová. Para leer la Biblia en línea y aprender más sobre nosotros y nuestras creencias, visite jw.org/es.

Joseph y Sarah Fuoco, de Hollis, N.H., escribiendo cartas y haciendo llamadas telefónicas a sus vecinos. Marlene Sadowski, de Ketchikan, Alaska, dirigiendo un estudio bíblico por teléfono. Sarah Fuoco enviando una carta a su vecino. Con el cambio histórico en su ministerio, el número de testigos de Jehová creció un 3 % en los Estados Unidos tan solo en el 2021, igualando el aumento más significativo para la organización durante la última década y el segundo aumento en porcentaje más grande desde 1990. –
FOTO CORTESÍA DE TESTIGOS DE JEHOVÁ

Jehovah’s Witnesses Reach
Local Residents With A
Modified Ministry

Maureen Evans of New York spent 40 years knocking on doors to share her faith. That abruptly changed in the spring of 2020 when Jehovah’s Witnesses suspended their in-person public ministry, meetings and large conventions. 

Two years later, Evans said she is busier than ever. Her time used to be split between managing her own cleaning business and going door to door or standing by a literature cart at Onondaga Lake. Now she is at home, writing letters and making phone calls to offer comfort and hope from the Bible. “I just retired in August, and I feel like I’m so much busier than when I was working,” Evans said.

With this historic change, the number of Jehovah’s Witnesses grew 3% in the United States in 2021 alone, matching the most significant increase for the organization over the past decade and the second-largest percentage increase since 1990.

“Staying active in our ministry while remaining safe has had a powerful preserving effect on our congregants and communities,” said Robert Hendriks, U.S. spokesman for Jehovah’s Witnesses. “The wise decision not to prematurely resume in-person activities has united us and protected lives while comforting many people in great need. The results speak for themselves.”

Evans said that not only has she been able to contact more people, but she has also found that those she speaks with are more receptive to the Bible’s message. “People are suffering a lot right now with the way things are,” Evans said.  “We spend our precious time to reach out and share something to help them cope. It’s been very productive.”

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“Staying active in our ministry while remaining safe has had a powerful preserving effect on our congregants and communities.”

– Robert Hendriks

U.S. SPOKESMAN FOR JEHOVAH’S WITNESSES

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Evans spends five days a week endeavoring to contact people in her community, sharing scriptures with ones who have responded to her and conducting free Bible studies virtually or via telephone. “It really helps people to have something positive to think about or to know that someone cares about them,” Evans said. 

Last year, the international organization reported all-time peaks in the number of people participating in their volunteer preaching work, increased attendance in Zoom meetings and more than 171,000 new believers baptized. In the past two years, more than 400,000 have been baptized worldwide.

Some whose ministry or attendance at religious services had slowed because of age and poor health said they feel reenergized with the convenience of virtual meetings and a home-based ministry.

Like many octogenarians, Sarah Fuoco, 88, deals with memory loss and diminished energy. Yet she and her 81-year-old husband, Joseph, have been given the nickname “the dynamic duo.” 

The Fuocos use Zoom to worship twice a week with their Hollis, New Hampshire congregation and regularly join online ministry groups to comfort neighbors and family through phone calls, letters, texts and email. 

“What could have been quite a disadvantage, we’ve made into an advantage,” Joseph Fuoco said. “The fact that we can work right from home is a great advantage. I’m happy with it.”

By sharing the Bible’s hope remotely, the nearly 70,000 Jehovah’s Witnesses in New York can reach more people than ever. “By sharing our message primarily by phone and letter, we often reach those who would not be home if we were going door to door,” said Justin Maddren of Avoca, New York.


The official website of Jehovah’s Witnesses, translated into more than 1,000 languages, has also leveraged the organization’s outreach. 

After starting a free self-paced Bible course on jw.org in December 2019, Lisa Owen requested a free, interactive Bible study over Zoom. She was one of nearly 20,000 baptized as one of Jehovah’s Witnesses last year in the United States in private settings, including backyard swimming pools, tubs and even rivers. 

“JW.ORG gave me somewhere to learn, somewhere to land, and to start living the way God wants me to. It taught me so much,” said Owen. 

To start an online Bible study course, receive a visit or attend a virtual meeting locally, visit jw.org. Jehovah’s Witnesses come from hundreds of ethnic and language backgrounds, yet we are united by common goals. Foremost, we want to honor Jehovah, the God of the Bible and we do our best to imitate Jesus Christ, God’s son. For that matter, we are proud to be called Christians. Each of us regularly spends time helping people learn about the Bible and God’s Kingdom. Because we witness, or talk, about Jehovah God and his Kingdom, we are known as Jehovah’s Witnesses. To read the Bible online or learn more about us and our beliefs please visit jw.org.

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