PLASTIC? • UN MAR DE PLÁSTICO

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The sun and the ocean. El sol y el océano.
The sun and the ocean. El sol y el océano.

Your Low-Plastic Life
By Ellen Lee Alderton
www.lamanoamiga.org

By now, you’ve probably heard that plastics are flooding into our oceans. In fact, some scientists estimate that by the year 2050 there will be more tons of plastic than sea life in the world’s waters.
And sadly, although it can make us feel better to know that we’re sorting our plastics and placing them in the recycling bin, the story is actually more complicated than that. In the past, the United States shipped most of its used plastic to China to be recycled. Since March of this year, however, Beijing has stopped accepting this waste, leaving our country with the question, what do we do with all this non-biodegradable material? This question is critical, because it takes a piece of plastic, on average, 1,000 years to decompose.
One important step we can all take is to reduce our personal consumption of plastics. Some of the ways to do this can be simple: buying the peanut butter or olive oil at the grocery store that comes in the glass container or picking up a half-gallon of milk that comes in a cardboard carton. These products can be a little more expensive, but our children and our grandchildren will thank us. Other simple things we can all do are to use aluminum foil instead of plastic wrap and to buy a reusable aluminum or glass water bottle and keep it handy. Reusable shopping bags, as well, can mean that at least part of our weekly grocery shopping does not find its way to the landfill.
Other ways to cut back on plastics may not be as obvious. Let’s explore our bathrooms, for example. The average bathroom harbors plastic bodywash and shampoo bottles, plastic toothbrushes and razors, and even plastic dental floss and toothpaste in plastic containers. If you think these uses of this decidedly environmentally unfriendly substance are unavoidable, think again. Try searching on Google for “plastic-free toothpaste” or “plastic-free dental floss” and you’ll find many options to choose from. Some of these may even be better priced than what you would buy at the drug store. You can also find wooden toothbrushes, wooden and aluminum soap holders, and even wooden toilet brushes. One of my favorite eco-friendly products is Bim Bam Boo toilet paper, which can be ordered on Amazon for roughly the same price as other brands of toilet papers.
The Environmental Protection Agency reports that American consumers create more than 14 million tons of plastic waste each year from containers and packaging alone. It doesn’t need to be this way. When our grandparents were growing up, consumers used glass, wood, metal and waxed paper. We can go back to these products again today, and you can play a critical role in making this transition happen. When you choose plastic-free products, you are voting with your consumer dollar. The less you buy plastics, the less retailers will want to create products from this material. The sum of all of our individual choices can make a big difference.

Su vida baja en plástico
Por Ellen Lee Alderton
A estas alturas, probablemente haya escuchado sobre cómo los plásticos están inundando nuestros océanos. De hecho, algunos científicos estiman que para el año 2050 habrá más toneladas de plástico que vida marina en las aguas del mundo.
Y tristemente, aunque puede hacernos sentir mejor saber que estamos clasificando nuestros plásticos y colocándolos en la papelera de reciclaje, la historia es en realidad más complicada. En el pasado, Estados Unidos envió la mayor parte de su plástico usado a China para su reciclaje. Sin embargo, desde marzo de este año, Beijing ha dejado de aceptar estos desechos, lo que deja a nuestro país con la pregunta, ¿qué hacemos con todo este material no biodegradable? Esta pregunta es crítica, porque toma un pedazo de plástico, en promedio, mil años para descomponerse.
Un paso importante que todos podemos tomar es reducir nuestro consumo personal de plásticos. Algunas de las formas de hacer esto son simples: podemos comprar mantequilla de maní o aceite de oliva en un recipiente de vidrio, o podemos recoger la leche que viene en una caja de cartón. Estos productos pueden ser un poco más caros, pero nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán. Otras cosas simples que todos podemos hacer es usar papel de aluminio en lugar de envoltura de plástico y comprar una botella de agua reutilizable de aluminio o vidrio y tenerla a mano. Las bolsas de compras reutilizables también pueden significar que al menos parte de nuestras compras semanales no llegan al vertedero.
Otras formas de reducir el plástico pueden no ser tan obvias. Exploremos nuestros baños, por ejemplo. El baño promedio alberga botellas plásticas de lavado corporal y champú, cepillos de dientes y maquinillas de afeitar de plástico, e incluso pasta y hilo dental en recipientes de plástico. Si cree que estos usos de este material ecológicamente hostil son inevitables, piense de nuevo. Intente buscar en Google en inglés “plastic-free toothpaste” o “plastic-free dental floss” y encontrará muchas opciones para elegir. Algunos de estos incluso pueden tener un mejor precio que lo que compraría en la farmacia. También puede encontrar cepillos de dientes de bambú, jaboneras de madera y aluminio, e incluso escobillas de baño de madera. Uno de mis productos ecológicos favoritos es el papel higiénico Bim Bam Boo, que se puede pedir en Amazon por aproximadamente el mismo precio que otras marcas.
La Agencia de Protección Ambiental informa que los consumidores estadounidenses crean más de 14 millones de toneladas de desechos plásticos cada año solo a partir de contenedores y embalajes. No tiene por qué ser así. Cuando nuestros abuelos crecían, los consumidores usaban vidrio, madera, metal y papel encerado. Hoy podemos volver a estos productos nuevamente, y usted puede desempeñar un papel fundamental para que esta transición suceda. Cuando elige productos sin plástico, vota con su dólar de consumo. Cuanto menos compre plásticos, menos minoristas querrán crear productos a partir de este material. La suma de todas nuestras elecciones individuales puede marcar una gran diferencia.

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